Sin duda alguna fue el carrerón de Alonso en Mónaco. Cierto, dije que el comienzo del fin de semana era bastante catastrófico, pero como bien dicen los sabios no es como empieza, sino cómo termina. ¿Quién dijo que en Mónaco no se podía adelantar? Escuchar al comentarista decir nada más empezar la carrera que adelantar era arriesgar casi al cien por cien a que saliera mal y ver en las veinticinco vueltas siguientes cómo Alonso arrasaba de una manera magistral es para no olvidar. De hecho lo tengo grabado por si llegan nuevos tiempos de frustración para Alonso, Dios no lo quiera, pueda recordar lo magnífico que es en lo que hace.
Eso sí, ¡qué mal lo pasé! ¡Qué estrés! Estaba agarrada al sillón con una tensión en el cuerpo que madre mía. Luego fue frustrante ver a Schumacher adelantarlo en la última curva, por suerte la cosa quedó en anécdota y pudimos dormir tranquilos. Al menos yo, jeje.
El universo yéndose al garete y tú sufres por Alonso. Puf...
ResponderEliminarTranquiii, que el universo no se va al garete, sólo el planeta Tierra, jeje.
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