2 de mayo de 2010

Exceso por defecto

Esto de ponerse al volante puede resultar ser, además de peligroso, frustrante. No soy una conductora especialmente agresiva, pero caray a veces desearía serlo. Soy perfectamente consciente de que en poblado no se puede correr, algo totalmente lógico, ¡pero a menos de veinte kilómetros por hora! No sé a cuánto iba exactamente el mercedes que iba delante mío porque mi cuentakilómetros tiene la marca de veinte y después la de cero así que si la flecha estaba en medio más o menos ya podéis imaginar... Desesperante, absolutamente desesperante.

«Las cosas ni por exceso ni por defecto.»

No hay comentarios:

Publicar un comentario