Esto es para deprimirse, por una vez que se nos da algo bien a los españoles, van y lo destrozan de una forma deshonesta. Está claro que gana el que hace más trampas, al final siempre salen ganando los malos.
Dejando a parte mi visión pesimista del mundo en general, voy a centrarme a lo que iba. Tan escabroso ha sido el asunto y tan llamativo que ahora los deportistas españoles van a ser observados con lupa y bajo la permanente mirada de sospecha donde la presunción de inocencia es una mera utopia que nadie lleva a la práctica. Ahora todos nuestros triunfos pasados y futuros van a verse manchados por la sospecha del dopaje, ¿quién va a fiarse ahora de nosotros? ¿Quienes son los «buenos» y quienes los «malos»? Y encima lo que más me revienta es que por una vez que ganamos el mundial de fútbol van a ensuciarlo todo diciendo que los futbolistas de la selección también se han dopado.
Al final, en el mundo de la información no es tanto lo que es como lo que queremos hacer parecer que es. Se presupone demasiado para mi gusto.
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