Y no es que esté exagerando, quería, bueno se supone que quiero..., comprarme un ordenador portátil, pero entre que mis conocimientos de infomática son básicos y que estoy un poco pegada de lo último en sus productos me estoy comenzando a volver loca. He estado actualizando mis conocimientos y tratando de ponerme al día, pero a medida que voy avanzando tengo claro que ni idea de cuál comprar, y si a eso le añadimos que no quiero gastarme demasiado dinero (la cosa no está para regalar billetes) pues todo se va complicando. De modo que ahora me veo inmersa en mi odisea particular y si no fuera porque soy un poco cabezota me rendiría y seguiría conformándome con mi viejo ordenador de mesa, total si todavía anda... Pero no, no pienso dejarlo, éste es el momento.
P.D. Lamento escribir sobre algo que no os interesa (la empatía es algo en vías de extinción), pero como el blog es mío... ala.
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