14 de noviembre de 2010

De camino a la desesperación

Y no es que esté exagerando, quería, bueno se supone que quiero..., comprarme un ordenador portátil, pero entre que mis conocimientos de infomática son básicos y que estoy un poco pegada de lo último en sus productos me estoy comenzando a volver loca. He estado actualizando mis conocimientos y tratando de ponerme al día, pero a medida que voy avanzando tengo claro que ni idea de cuál comprar, y si a eso le añadimos que no quiero gastarme demasiado dinero (la cosa no está para regalar billetes) pues todo se va complicando. De modo que ahora me veo inmersa en mi odisea particular y si no fuera porque soy un poco cabezota me rendiría y seguiría conformándome con mi viejo ordenador de mesa, total si todavía anda... Pero no, no pienso dejarlo, éste es el momento.

P.D. Lamento escribir sobre algo que no os interesa (la empatía es algo en vías de extinción), pero como el blog es mío... ala.

Y no es por consolarse, que conste

La gente dice sentirse decepcionada. Yo, la verdad, es que no. No es por ir contra corriente, pero qué diantres, no porque no todo sea como uno desea quiere decir que la cosa vaya mal. Tal como empezó la temporarda en Ferrari (sí, estoy hablando de la F1), ¿quién se iba a imaginar que Alonso iba a estar a punto de ganar el mundial? Hombre, si nos basamos en una esperanza batida con litros de ilusión, todo español aficionado al tema se lo imaginaba con todo lujo de detalles desde el día uno. Pero ha sido emocionante, nos ha mantenido en vilo, la escudería ha ascendido paulatinamente dejándonos siempre la esperanza metida en los bolsillos y para mí el hecho de no haber ganado no es un fracaso, simplemente un bachecillo. Nos queda el año que viene, y si no, el siguiente, pero no creo que haya que esperar tanto. El año que viene se me antoja hermoso y lleno de grandes espectativas, todas ellas con inmensas posibilidades de hacerse reales.

P.D. Quien realmente me da pena y me conmueve es Webber, no hay nada peor que tener el enemigo en casa. Bien que se la jugaron...

8 de noviembre de 2010

Recopilando datos

El Papa vino a España.
Zapatero se fue a Afganistán.
El Papa se iba de España y Zapatero volvía a España.
Breve encuentro.
Ala.

Dicen las malas lenguas que ni siquiera le cogió la mano al Papa. Vamos no seáis mal pensados, no se la cogería porque le dará grima los ancianos...

Me da a mí que este representante del estado nos representa bien poco.