25 de junio de 2012

GP de Europa

Tras tantos meses sin sentir apetito alguno por escribir en este abandonado blog, he encontrado un acontecimiento que me resultó sin duda alguna merecedor de un comentario por mi parte. Y es que hay cosas que no se pueden dejar pasar de largo sin hacer una reverencia de pura admiración.

No me refiero a cómo la selección española está llevando su rumbo hacia la Eurocopa con ligeros traspiés y merecidas victorias, no. Eso no me motivaría tanto.

Me refiero sin duda alguna al carrerón, a esa peazo de carrera que Fernando Alonso nos brindó ayer. Es sin duda alguna una de esas carreras que jamás podré olvidar y que he tenido la magnífica suerte de poder presenciar, si bien ante la pantalla del televisor, en directo. Cuando sea una ancianita, espero llegar a serlo, será una de esas cosas que contaré con orgullo a mis nietos, espero llegar a tenerlos, y les explicaré que aquello no fue sólo suerte, porque la suerte no hace milagros, fue la pericia, la habilidad y experiencia de un piloto que ha demostrado con creces lo bueno que es ante el volante. Y no fue sólo eso, fue la emoción, verlo en su propio país, que al ser también el de uno lo hace todo aún más intenso, emocionado, con la bandera frente a su público como una ofrenda de todo su arduo trabajo y su merecido éxito.

Enhorabuena, Alonso, ojalá ganes el campeonato, pero si no lo haces siempre nos quedarán estas maravillas que haces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario