Encuentro realmente fascinante cómo una cadena de supermercados que consideraba más o menos pasable puede llegar con tanta facilidad a ser cutre. Cruzar las puertas del Mercadona es una verdadera aventura para nuestros oídos, hasta el punto que cuesta pensar, porque en serio, no me oigo los pensamientos.
Tenemos a las pescaderas que se dedican a gritar a pleno pulmón su gran variedad de productos y los variados modos de cocinarlos y luego en otro extremo del establecimiento tenemos a las carniceras que pregonan otro tanto. De modo que nos paseamos con el carrito entre una variada gama de frases al estilo: "¡señora no pase de largo!", "¡que está muy baratito!", "¡niña compra los...!".
Ahora por lo visto un supermercado ya no es un supermercado sino un mercadillo a pie de calle con señoras que prácticamente te ponen el pescado debajo de las narices para que lo compres. Ya puestos, que también pregonen en la sección de panadería, y en cada pasillo, ya que les ha dado por innovar... Eso sí, cutre, cutre.
Dedicado a temas varios de actualidad y con pequeños entretenimientos literarios. Nada de tapujos y toda sinceridad.
28 de noviembre de 2011
25 de noviembre de 2011
Luces de Navidad
Ya están encendiendo las luces de Navidad en todos los países, éste incluido, lo cual supone un gasto de energía enorme, lo cual supone un escandaloso derroche de dinero. Dicen que se hace principalmente para que la gente se entusiasme y se decida a gastar, ya que somos un mero ganado que con unas luces nos lanzamos en bandada a comprar como locos con ese dinero que no nos sobra.
Personalmente las luces de Navidad no me molestan, no las considero necesarias, las considero a menudo demasiado ostentosas, pero me gusta la Navidad así que supongo que esa parte romántica que hay en mí las disfruta. Aun así he de admitir que todas estas luces no me invitan a gastar, no me dan ganar de comprar y comprar. No. Compro lo justo y necesario que para despilfarrar ya están los ricos, digo yo.
Personalmente las luces de Navidad no me molestan, no las considero necesarias, las considero a menudo demasiado ostentosas, pero me gusta la Navidad así que supongo que esa parte romántica que hay en mí las disfruta. Aun así he de admitir que todas estas luces no me invitan a gastar, no me dan ganar de comprar y comprar. No. Compro lo justo y necesario que para despilfarrar ya están los ricos, digo yo.
24 de noviembre de 2011
¡Será capullo!
A tí, sí sí, a tí, que redujistes esperando a que el semáforo se pusiera en ámbar para luego acelerar para que me pillara, a mí, que iba detrás tuya, el semáforo en rojo; ERES UN CAPULLO.
Que una cosa es tener el blog en ámbar y otra muy distinta quedarse con el semáforo en rojo, que el gasoil está ya a 1,35€. ¡Digo!
Que una cosa es tener el blog en ámbar y otra muy distinta quedarse con el semáforo en rojo, que el gasoil está ya a 1,35€. ¡Digo!
23 de noviembre de 2011
Un vacío interior
¿Ahora qué va a ser de mí? Yo, que llevo ocho años criticando a Zapatero, ¿a quién voy a criticar ahora? Que ocho años se dice rápido pero es suficiente tiempo para hacer de ello un hábito difícil de eliminar (y para poner el país patas arriba). Los del PSOE no es que vayan a tener problemas con sus hábitos por el cambio acontecido, se han pasado todos estos años de Gobierno criticando al PP, así que ahora que el PP es el que forma el Gobierno podrán criticarlos con mayor descaro si cabe. Ahora tendré que buscar una nueva víctima o tratar de desintoxicarme... no, mejor me busco otra víctima, sólo que como Rubalcaba siga al frente del PSOE voy a tener que buscar por otro lado, porque el pobrecito no es una víctima lo suficientemente buena como para meterme con ella, me gustan carnes más difíciles de exprimir.
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