Por qué no decirlo, la cosa se ha puesto un tanto monótona. Yo, que no soy particularmente partidaria de la velocidad, me aburro. Repito; ¡ME ABURROOOOO! Ya está, ya lo he dicho. Es que esto de ir en fila india, estilo trenecito por la autovía me pone de los nervios. Me encuentro demasiado pendiente del velocímetro y siento la frustración de tan sólo poder adelantar camiones y autobuses, bueno y alguno que otro que no le gusta pisar el acelerador, y eso mejor no hacerlo cuesta abajo porque te pones a 120 en un segundo. Aunque parezca una tontería la diferencia de diez kilómetros por hora, no lo es, se nota, la diferencia se nota.
¡¡Zapatero dimisión!!
P.D. Tenía que aprovechar...
Zapatero no dimitirá, así se lo pida la Liga Galáctica de Extraterrestres.
ResponderEliminarPor lo que se refiere a la velocidad, es otra cortina de humo más, una de cinco millones. A mí me mosquea más que se haga una ley incumplible, porque no hay manera de garantizar que la gente no sobrepase los 110 kilómetros; maldición, si hasta yo me paso a veces.