20 de mayo de 2011

Por la Democracia

Sí, con D mayúscula, porque las cosas han de decirse de forma alta y clara.

Yo ya llevaba bastante tiempo quejándome de que el pueblo no se movía, del conformismo de las masas, de la sensación derrotista y del pasotismo. No vale sentarse en el sofá y quejarse de lo mal que van las cosas y de lo c......s que son los políticos que les da igual ocho que ochenta. Me gusta que se una tanta gente, puesto que la unión hace la fuerza, sin embargo, tanta heterogeneidad sin una organización clara puede dar lugar a una muerte prematura de este movimiento. Aún así no hay que ser demasiado críticos, hay que decir que van por el buen camino, siendo educados y pacíficos ya se han ganado la opinión pública y hay tanta gente que quiere un cambio que irán ganando más defensores de su causa a cada paso.

Así pues, yo les aplaudo y espero que realmente logren cambiar algo este pais, porque realmente lo necesita.

1 de mayo de 2011

La base de la política

No seamos hipócritas. Bueno mejor no pedir lo imposible, dudo que alguien no lo sea. Pero pongámonos en contexto. Supongamos que hay dos empresas, una llamada PSOE y otra llamada PP, ambas compiten por ser las mejores y llevarse el premio gordo (en términos empresariales la mayoría de clientes y en términos políticos la mayoría de votos). ¿Qué hacen? ¿Son duros competidores guardándose sus propias propuestas y soluciones a problemas para ganar? o ¿comparten las ideas y tratan de solucionar las cosas unidos?

Vamos esto no es el patio de un parvulario, porque entonces no serían Gobierno y oposición, sino un grupo de políticos bajo un mismo nombre y sin necesidad de hacer elecciones. La oposición no va a dar soluciones a los problemas del Gobierno para que luego se lleven los méritos y vuelvan a ganar las elecciones sino que utiliza esos problemas en contra del Gobierno para ganarles al ofrecer otras soluciones (que no necesariamente han de ser mejores).

Así que menos lloriquearle al vecino y más trabajar que ya son casi cinco millones de parados ¡hombre!