Aunque puede extrañar de una no fumadora esta ley, en mi humilde opinión, se pasa un poquitín de la raya. En primer lugar es contradictoria, porque amplía el número de lugares en los que no se puede fumar pero también, y atentos al dato, amplían el número de lugares donde pueden poner máquinas expendedoras de tabaco, si mi memoria no me falla esto de las máquinas lo redujeron en la anterior ley y ahora la vuelven a ampliar... Y en segundo lugar, me resulta un tanto antidemocrático, teniendo en cuenta que el tabaco no es un vicio ilegal, y aún siéndolo tendría mis dudas, no me parece muy constituonal por eso de la libertad de prensa que se prohíba a los medios de comunicación mostrar imágenes o mecionar marcas o logotipos de tabaco, además de prohibir que los periodistas o invitados fumen en televisión, cosa que ya no se hacía. Eso sí, se eximen de esta ley las películas. Eso de las marcas y tal pues tampoco es que yo haya visto gran cosa, pero el solo hecho de prohibir a los medios de comunicación insinuar o hablar de algo me recuerda demasiado a la palabra censura, y no me gusta.
Los que sí que me dan pena son todos esos bares que habilitaron una zona aislada para fumadores tal y como exigía la anterior ley y que se enfrentan ante la inutilidad de semejante gasto. Está claro que estos políticos nunca se aclararán.