He de reconocer, como buen mortal que soy, que me equivocaba. Siempre he considerado la celebración de la Semana Santa como algo muy pagano, considerablemente pagano, muy pero que muy pagano. Pero me equivocaba. Sigue siendo pagano pero no tanto como lo era antes.
Los que van a ver los tronos en Semana Santa se pueden clasificar principalmente en tres grupos; los que van porque es un acontecimiento social, es decir para quedar con los amigotes y pasar un buen rato aprovechando que es fiesta y no hay que trabajar, los que son realmente fanáticos, principalmente los miembros de las hermandades y aquellas personas verdaderamente devotas, es decir las verdaderamente paganas por idolatrar falsas imágenes o necesitarlas para honrar a su Dios, y finalmente las que van por interés cultural, como si fueran a un museo a ver el arte que es parte integrante de nuestra cultura e historia.
Evidentemente esto no era así antes, de ahí mi inicial error, pero ahora esta festividad ha ido evolucionando a lo que es hoy. La pregunta es; ¿qué tendencias tomará en el futuro? ¿será solamente un reclamo turístico? A saber, todo es cuestión de esperar y observar.
Los que van a ver los tronos en Semana Santa se pueden clasificar principalmente en tres grupos; los que van porque es un acontecimiento social, es decir para quedar con los amigotes y pasar un buen rato aprovechando que es fiesta y no hay que trabajar, los que son realmente fanáticos, principalmente los miembros de las hermandades y aquellas personas verdaderamente devotas, es decir las verdaderamente paganas por idolatrar falsas imágenes o necesitarlas para honrar a su Dios, y finalmente las que van por interés cultural, como si fueran a un museo a ver el arte que es parte integrante de nuestra cultura e historia.
Evidentemente esto no era así antes, de ahí mi inicial error, pero ahora esta festividad ha ido evolucionando a lo que es hoy. La pregunta es; ¿qué tendencias tomará en el futuro? ¿será solamente un reclamo turístico? A saber, todo es cuestión de esperar y observar.